
Buena pregunta, aunque sin respuesta, o mejor dicho, la respuesta va a depender siempre de a quien le hagas la pregunta.
Esto viene a cuento, por el partido disputado esta tarde entre los equipos del Sallista y el Sporting Ciudad de Palma de Liga Nacional Juvenil.
Los primeros diez minutos del encuentro fueron de tanteo, entre dos equipos que se temìan mutuamente, sabedores de lo cerca que estaban en la clasificaciòn, y de que ambos tienen el mismo objetivo final en esta liga.
A partir de ahì, comenzò un monologo total del Sallista, dominando el centro del campo, y abriendo el juego a las bandas, con continuos intentos de cara a puerta. Las ocasiones se sucedian una detras de otra sobre la porteria visitante, si bien unas veces por acierto de los defensores, otras por acierto del buen portero del Sporting, y otras por errores de los atacantes locales, el balon se negaba a entrar en la porteria de los Palmesanos.
Entretanto, un decepcionante Sporing, lucìa como ùnica arma los lanzamientos en largo hacia sus dos delanteros, pero una ordenadísima defensa local los hacia caer una y otra vez en fuera de juego, y los pocos balones bombeados sobre la porteria del Sallista, que lograban atravesar la linea de 4 de los locales, acababan en las manos del portero local, inexpugnable en el juego aereo.
Asi se llego al final de los primeros 45 minutos, con el 0 a 0 inicial en el marcador, y la sensacion en los locales de estar perdiendo una oportunidad ùnica de conseguir un abultado resultado ante un rival directo.
La segunda parte comenzò tal como acabo la primera, con un equipo poniendo todo el futbol, y otro que daba la impresion de dar por excelente el 0 a 0, y no querìa o no podìa aspirar a mas.
Un equipo como el Sallista, que habitualmente empieza las segundas partes adormilado, (de hecho la mayor parte de los goles que ha encajado, han sido en estos minutos iniciales del segundo tiempo), seguìa buscando con ahinco la porterìa rival, mientras los visitantes seguìan viendo pasar el tiempo y el balon, si haber disparado ni una sola vez a puerta entre los tres palos, ni fuera de ellos.
El tiempo iba pasando, y dos balones al larguero, con el portero visitante ya batido, varios uno contra uno con el portero, y un zapatazo a la escuadra, resuelto con una gran palomita, hacian levantarse al numeroso publico asistente una y otra vez.
Asi las cosas, a falta de 15 minutos para el final, llega la primera ocasion del Sporting, en un lanzamiento desde fuera del area, que sale desviado por encima de la porterìa local. Un minuto despuès, en una rapida salida por banda izquieda de los visitantes, llega un mano a mano entre su delantero y el portero local, que salva este tapando con el cuerpo el ùnico sitio por donde podìa batirle, y desviando el balon al lateral.
Estas dos jugadas consecutivas, crean una sensacion de temor en los locales, que ven que un partido que debìan haberse llevado holgadamente visto el juego y las ocasiones, podia volverseles en contra, y entran en una fase de desconcierto y perdida de balones, y dan un paso atras, dejando el control del balon a los visitantes.
Entonces se dan cuenta de que aun con el control del balon, siguen sin ser capaces de crear ocasiones de peligro, ni de rematar hacia la porterìa, ni entre los tres palos ni fuera de ellos, con lo que vuelven a atreverse a goger el mando del partido, y a acechar la porteria Sportinguista, hasta el punto de volver a estrellar otro balon al palo, que la defensa saca sobre la lìnea de gol, sin llegar a saber nadie si el balòn llego a entrar o no.
El cronòmetro seguia avanzando, y el balòn negandose a entrar en la porterìa visitante, cuando llegò el ùnico fallo defensivo del Sallista. Un saque de banda en el lateral del area, sacado con potencia a media altura sobre el area local, la defensa que se queda mirando sin hacer nada, y un jugador visitante que irrumpe en el area, y empalma la pelota sin que nada puedan hacer ni el portero ni los defensas para evitar el gol. 0 a 1, y apenas 3 minutos mas el descuento para el final.
El futbol no es justo, comentaba el pùblico local, incredulo con la inminente perdida de los tres puntos, cuando todo el futbol y las ocasiones fueron locales.
El futbol es justo, comentaba el público visitante, feliz ante la inminente consecucion de los tres puntos, despues de haber aguantado la avalancha de futbol todo el partido, y tras haber sabido aprovechar su oportunidad.
Los jugadores locales, pese a estar totalmente exaustos, comenzaron una fase de acoso y derribo contra el area visitante, alentados por su pùblico, totalmente entregado al juego local. Mientras los visitantes pedìan la hora, el arbitro dejaba continuar el juego, que merced a los numerosos cambios efectuados, a dos veces que habìa detenido el juego para atender al portero de algun golpe recibido en los mano a mano, y varias mas para atender a jugadores visitantes a los que les costaba levantarse, en su afan de cortar el ritmo local, debia ser una prolongacion bastante larga.
Y asì, con la totalidad del equipo local volcado en el area visitante, a excepcion del portero, que situado mas alla del centro del campo pedìa insistentemente a su entrenador que le dejara subir a rematar, llegò la falta que cambiarìa el partido. A unos 10 o 15 metros del vèrtice del area, escorado ligeramente a la izquierda del ataque local, balon lanzado con rosca hacia dentro, y un jugador local que cabecea el balòn, lejos del alcance del portero, colocando el 1 a 1 que a la postre resultarìa definitivo.
Con el gol llegò el delirio local. Los jugadores abrazados junto al banderìn de corner, el pùblico aplaudiendo a rabiar, y los jugadores y pùblico visitantes incredulos ante la ocasiòn que habìan dejado escapar.
Era el minuto 94, y con apenas tiempo para sacar de centro, el arbitro decretò el final del partido.
Y sigo diciendo, ¿Es justo el futbol?
Para algunos locales, al final fue justo, ya que no merecìan perder
Para otros locales, al final no fue justo, ya que merecieron ganar.
Para algunos visitantes, al final fue justo, ya que vinieron a buscar el empate, y lo consiguieron.
Para otros visitantes, al final fue injusto, ya que consideraban que el arbitro prolongò demasiado, y la victoria debia haber sido suya.
El caso es que ambos equipos vieron el partido ganado en algun momeno, y ambos lo vieron perdido tambien en algun momento. Por lo tanto, parece que lo mas justo era el empate......o tal vez no.....
Sintiendolo mucho, la poca luz, debido a la hora del partido, me impidiò hacer fotos, por lo que la foto que ilustra esta entrada, es de otro partido. He puesto la foto de Cristian Lara, Jugador del Sallista que acaba de ser llamado a la selecciòn sub 18, y que fue el que estrello los dos balones al larguero en este partido. Enhorabuena por tu convocatoria, Cristian, sigue dandonos alegrias como esta.

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